miércoles, 14 de mayo de 2008

CASUAL DAY

Interesante apuesta del cine español que, con una dirección técnica de sencilla composición, hace recaer la fuerza del entramado argumental sobre un reparto coral, amparado en diálogos brillantes, que configura un retrato de verosímiles personajes. Una idea arriesgada, que consigue el aprobado en Casual Day.



TITULO ORIGINAL Casual Day
AÑO 2007
DURACIÓN 94 min.
PAÍS ESPAÑA
DIRECTOR Max Lemcke
GUIÓN Daniel Remón, Pablo Remón
MÚSICA Pierre Omer
FOTOGRAFÍA Javier Palacios
REPARTO Juan Diego, Luis Tosar, Javier Ríos, Estíbaliz Gabilondo, Alberto San Juan, Arturo Valls, Álex Angulo, Carlos Kaniowsky, Secun de la Rosa, Mikel Losada, Malena Alterio, Marta Etura
PRODUCTORA El Deseo


Con la financiación de Telecinco y el apoyo del Ministerio de Cultura, del Gobierno Vasco y de la Junta de Comunidades de Castilla La Mancha entre otros, la segunda película del director Max Lemcke consigue ver la luz, cumpliendo un objetivo que no alcanzaba su primer largometraje, Mundo Fantástico del año 2003, que no llegaría a ser estrenado en salas comerciales. Es así como nace Casual Day, presentada por la productora de Pedro Almodóvar, y con un título importado de la práctica empresarial estadounidense destinada a fomentar las relaciones interpersonales entre los miembros que componen los recursos humanos de una gran empresa, en aras al aumento de la productividad.

Por su temática, cercana a creaciones nacionales recientes, como El Método (El Método Gronhölm, Marcelo Piñeyro, 2005) o Smoking Room (Wallovits, Roger Gual, 2002). Por su estilo irónico, extrañamente elegante y ávidamente sutil, alejada de las típicas comedias de las últimas décadas, y deudora de algunas de las historias firmadas por Rafael Azcona. En líneas generales, por su labor de difusión social, heredera del mejor cine español que, avalado por importantes originales literarios como Los Santos Inocentes (Mario Camus, 1984) o Tiempo de Silencio (Vicente Aranda, 1986), siempre fueron impagables portavoces de los diversos grupos humanos, y testigos directos de los medios hostiles que les acogían. En todos los casos, una película que invita a la reflexión sobre la deshumanización de las grandes ciudades, la vorágine del capitalismo consumista, la imposibilidad de escapar a los designios trazados por los audaces sobre los audaces que no lo son todavía, las complejas razones que llevan a aparcar las decisiones propias para acatar las impuestas y opuestas, en un otorgamiento que exhala un suspiro como única réplica. Y que a los menos profundos, en nuestra ignorancia, nos dejará la duda de si la empresa en cuestión, en la que no falta el jefe macabro de actitud paternalista, el trepa de la sexta planta, el enchufado que desaloja a la pobre chica del nivel base, el insufrible pelota que toca las narices con la lotería de Navidad cuando más trabajo tienes... tendrá algo o mucho que ver con el nombre del camión cisterna que cruza la autovía, y cuyas facturas a treinta y uno de enero animan a practicar la técnica de calefacción a vela. Sí, ésa que hiciera famosa el empleado de Mr. Scrunch de Charles Dickens.



Apetecible desde los títulos de crédito, con una agradable y bien utilizada banda sonora y un cuidado diseño de producción, Casual Day persigue los planos cortos que recogen las expresiones faciales de los protagonistas, alcanzando su único virtuosismo en el ojo verde de la siempre interesante Marta Etura emergiendo sobre los cabellos negros de la avispada Estíbaliz Gabilondo. Un encuadre fascinante, que queda en promesa al decantarse la dirección por una sobriedad que roza la sosería. Fácil es entender que el objetivo de este estilo lineal, plano, con el abuso de planos-contraplanos, que no contiene ni un solo alarde técnico ni gracia tras las cámaras, obedece al deseo de centrar la atención del espectador sobre los personajes, haciendo del guión la estrella indiscutible del rodaje, pero poco esfuerzo –o ninguno- requería intentar algún detalle para el recuerdo que obligara a salir de la monotonía que recurre sistemáticamente a repetitivos planos fijos que siempre muestran la misma imagen del caserón rural que los alberga, de los mismos arbustos de algún paraje perdido de algún lugar ¿de La Mancha?.



Con un montaje nada convincente y un reparto encabezado por ese gran señor de la escena que es el “despreciable” Juan Diego, por el “machista” Luis Tosar, el “maquiavélico” y encantador Alberto San Juan y el “insulso” Javier Ríos, que se completa con un elenco prodigioso que constituye el mayor atractivo de la cinta; el plato fuerte de Casual Day se encuentra en la historia inventada por los noveles Pablo y Daniel Remón, basado en “comentarios que solían escuchar a empleados de grandes empresas en cafeterías”. La sólida construcción de los personajes y su disección psicológica, impresionante por precisa, pronto acaban convertidas en una peligrosa arma de doble filo que amenaza la consistencia del guión al no evolucionar. Los perfiles bien definidos, el back-story perfectamente matizado con pocas pinceladas, propician un planteamiento apoteósico, un punto de arranque inmejorable que se pierde en un desarrollo tímido y sin pretensiones que parece girar sobre sí mismo sin un claro final, rehuyendo la dirección coral plena. Afortunadamente, esa falta de ilusión queda compensada en los densos y excelentes diálogos y en la creación de algunas situaciones extraídas de películas de Berlanga. Sólo hay que recordar el número de los instrumentos musicales; el numerito del oso y el madroño, en el que las justas reivindicaciones dan paso a la injusta venganza; y la visita turística que se realiza en tractor.



En un balance final, admitiendo que siempre desconfié de las intenciones silenciosas de los corredores de fondo y de los centrocampistas que proporcionan asistencias a los goleadores, me quedo con la figura comprometida de la Dama de Orleáns que, como todas las Juanas de Arco del mundo, emprende su ascenso imparable... hacia la hoguera.

20 comentarios:

Ivan aka Imazur2002 dijo...

He leido cosas tan buenas de la peli, que me asusta, jaja, cuando pasa eso me echo a temblar ya, tu reseña parece positiva con reparos, eso está bien, igual le echo un ojo.
Buena reseña, pero que te voy a contar..jaja
Saludos!

dexter dijo...

Yo estuve a punto de entrar ayer pero al final opté por Fuera de carta. Esta la tengo en la agenda. Por el trailer se ve que tiene mucho de tragicomedia azconiana y eso me mola.El reparto también es atractivo. Y el tema es interesante. ¿ Qué pasa, que ahora también mi jefe se va a encargar de organizar mi tiempo libre? ¿Hemos llegado a un punto en el que el ocio también ha de ser considerado como negocio?
El otro día oí en la cadena SER llamadas de oyentes que eran empleados de empresas que habían importado el Casual Day este. La mayoría de ellas la consideraba una práctica injusta. Llamó por ejemplo una chica que tenía dos hijos pequeños y se planteaba qué hacía con ellos los fines de semana en los que a sus jefes se les ocurría organizar un viajecito de éstos. Porque la alternativa es o vienes o vienes. No hay represalias, decía, pero al lunes siguiente las caras en la oficina son un poquito más largas.

Andres Pons dijo...

La tengo que ver.

Carlos Serrano dijo...

Lo diré en la lengua del cine que amo:

I Don't Like Cine Españolo

Marchelo dijo...

No la he visto, pero muy bueno el párrafo futbolero final :)

Cinéfilo7 dijo...

Esta bien la idea de llevar a los compañeros que trabajan en una empresa a una semana de convinvencia.

Möbius el Crononauta dijo...

¿Se hacen películas en este país en las que no participe Ministerio alguno?
No sé si me animaré a verla, pero parece interesante; veremos.

Saludos!

CGS dijo...

¿Una pelicula española sin subvenciones y dinero de nuestros bolsillos de trabajador castigado? No, eso no existe.

M.I. dijo...

IVÁN.- Sé de lo que hablas, y a mí me pasa lo mismo que a ti. Por mucho que no quiera saber de qué va una película, nos movemos en un mundo en el que, un día, te llegan 8 titulares y TODOS son favorables a una película que tú no has visto pero que es tu próxima crítica. Tienes "la responsabilidad" de que te guste, ¿y si no es así?. Si no es así, no pasa nada, porque siempre se pueden argumentar los porqués. Pero es verdad que da un poco de vértigo.
Mi principal reparo es que llega un momento en el que el punto fuerte: el guión, se convierte en el punto débil, porque empieza a dar vueltas, a ofrecer más de lo mismo y no avanza.

DEXTER.- Estoy de acuerdo contigo. Yo nunca he trabajado en una empresa privada, pero si se implanta esta técnica en España, los sindicatos van a tener más trabajo que nunca.

ANDRÉS.- Avísame cuando tengas la crítica ;)

CARLOS.- ¿Cómo se puede ser tan categórico? Te estás cargando con una sola frase la filmografía de un país entero a lo largo de los años!!! Venga, hombre, que alguna peli te habrá gustado... piense usted.

MARCHELO.- Jajajaja, el párrafo futbolero final está extraído de la película. Ya lo entenderás cuando la veas ;)

CINÉFILO.- Está bien si es una iniciativa propia de los trabajadores, pero esto es una imposición. Yo, por ejemplo, tengo la obligación de "contender" con uno que no trago en la oficina, pero ¿fuera también?. Eso ya no me hace tanta gracia.

MÖBIUS.- A mí me llamó la atención lo de la financiación de la Junta de Castilla La Mancha, que sigo sin saber si será porque está rodada en algún lugar de Toledo, o porque está detrás la productora de Almodóvar.
En "Días de Cine" la compararon con "El Apartamento" de Wilder. Ahí tienes un referente que te va a gustar ;)

Carlos Serrano dijo...

De los últimos lustros el único film que recuerdo que me gustó es LA PASIÓN TURCA, a la que Antonio Gala calificó, despectivamente, como film porno...y sin duda tenía razón. Pero ahi estaba el interés del film, en ver a la progre de Ana Belén haciendo guarrerias ante la cámara...aunque no era nuevo, Ana Belén (que algunos creen que es una pija bobalicona) ya hizo La Criatura, aquel film de Eloy de la Iglesia donde la Belén tenía un romance con un perro (si, zoofilia pura) e incluia escenas de ella desnuda con el perro (!!!)

Claro que eran tiempos de la Transición, donde por circunstancias políticas se hacia cine valiente y transgresor. Ahora se hacen cosas como Casual Day, el típico film donde el cineasta en vez de sangre tiene horchata en las venas.

Ya no quedan cineastas como Ivan Zulueta, Eloy de la Iglesia, De La Loma (él solito invento un género como el cine quinqui, toma ya)y todos esos personajes que hicieron de nuestro cine algo peligroso, desafiante, valiente y provocador.

Ahora nos queda la Coixet y demás que jamás podrán revolucionar ni escandalizar porque viven a la sombra de las subvenciones y la sociedad del bienestar. Pero en la Transición muchos cineastas se jugaban el cuello y reivindicaban sus ideales porque fue la época que les tocó vivir.

¿Alguien se imagina a la Coixet haciendo un film sobre la droga y el conflicto vasco como "El Pico" o sobre un sacerdote angustiado por su sexualidad que acaba cortándose el miembro viril como "El Sacerdote"?

Otra peli española de los 90's que me gustó mucho es El Crimen del Cine Oriente, una peli a reivindicar con una Anabel Alonso sublime!

Ivan aka Imazur2002 dijo...

No entiendo como algunos defienden a muerte el cine americano y luego echan de menos cine transgresor y cercano a la realidad social más descarnada para el cine español, vaya contradicción...., serán solo ganas de provocar? yo creo que si.
Yo a la Coixet no me la imagino en esos filmes como "El Pico", aunque a alguno que otro si me lo imagino metiéndoselo....XXDD
Saludos M.I.!!

Carlos Serrano dijo...

Ivan, es que en la contradicción esta la riqueza intelectual. Si solo participara del Pensamiento Único no sería un ser humano, más bien seria una ameba.

Que odie el actual cine español por ser la sopa boba de las subvenciones no entra en contradicción con que hubiese una época en concreto donde se hacía cine valiente y revolucionario.

Pero como te digo la contradicción es una virtud intelectual y si no fijate en Oscar Wilde, más contradicctorio que ese genio...

Ivan aka Imazur2002 dijo...

No se, yo no acabo de entender tu odio a las subvenciones, pero bueno, las cosas son como son, nuestro país es como un solo estado de Usa, asi que el PIB no da para más ni para capitales privados, pero bueno.
Con respecto a Wilde y otros genios, sus contradicciones provenían de la emoción aplicada a su atormentado y confuso intelecto creo yo, más que a posturas enfrentadas, de esto último no padecían precisamente.
Yo creo que por suerte, están saliendo cineastas en nuestro país con ganas de rodar géneros, que ya estoy un poco harto del tema cine social para burgueses apoltronados, eso si.

Möbius el Crononauta dijo...

Hombre, El apartamento son palabras mayores... no sé si fiarme desde que se fuera el gran Caligulín de la 2.

Respecto a lo de Kurosawa, ha estado a punto de entrar en mi blog más de una vez pero nunca acabo de decidirme por cuál empezar, pero tarde o temprano llegará, y espero que estés allí para leerlo. Amo a ese nipón, maldita sea.

¡Besos mil!

Deric dijo...

me la apunto a la lista para ver

M.I. dijo...

¿Lo ves, Carlos?. Sabía yo que algo sí que te gustaba del cine español, aunque fueran algunos directores cutrecillos, jajajaja, que es broma, que es broma.

Si es que habéis entrado Iván y tú por unos derroteros (nada menos que Oscar Wilde, que yo ya ¡¡nos os puedo seguir, cachis en la mar!!.

Moe, no te pido una crítica de una peli de Kurosawa. Te pido que me hables de él. Hala, hala, sin excusas, hazme un monográfico, jajaja.

No está mal, Deric, se deja ver bien. Yo, mis listas de "pelis pendientes" acaban en "pelis jamás vistas", a no ser que me hagan mucha falta para documentarme para hacer alguna otra crítica ;)

Möbius el Crononauta dijo...

¡Un monográfico! Estamos hablando de Kurosawa, ¡eso no se hace en dos días! Llegará con el tiempo, pero para hacerlo de forma consistente aun tengo que completar la mayor parte de su filmografía.
Así que de momento tendrás que ser muuuy paciente, jeje.

Saludos

Carlos Serrano dijo...

Querida M.I. Oscar Wilde es el hombre más sabio del mundo, fue aquel que dijo:

"Sólo podemos dar una opinión imparcial sobre las cosas que no nos interesan, sin duda por eso mismo las opiniones imparciales carecen de valor"

Hay que besar el suelo por donde pisa (o pisó) Wilde...

Andres Pons dijo...

La vi hace poco y coincidimos plenamente.

Muy buena.

Deric dijo...

me pasa lo mismo